23 mayo 2010
foto fantasma
Hoy te encontré. En una foto perdida de mi papelera. Difusa, sobre expuesta, con un velo de pasado. Se parece tanto a tí... A tu recuerdo.
Invitación
23 abril 2010
La huída
Huyó de la ciudad cuando todo el mundo corría desesperado por sus calles tratando de encontrar refugio en ella. Cada vez el camino se veía más desprovisto de rastros urbanos, era con cada paso más agreste. Fueron esos pasos los que irremediablemente la condujeron al final de la vía.
En silencio, se sentó al borde de aquel risco, cerró los ojos para escuchar el rumor del viento, buscando sus respuestas, tratando de encontrar en el constante soplido rastros de una señal. Un paso hacia adelante y ya no habría tierra bajo sus pies, uno de vuelta y sería preza de aquella muerte de la que había escapado.
En silencio, se sentó al borde de aquel risco, cerró los ojos para escuchar el rumor del viento, buscando sus respuestas, tratando de encontrar en el constante soplido rastros de una señal. Un paso hacia adelante y ya no habría tierra bajo sus pies, uno de vuelta y sería preza de aquella muerte de la que había escapado.
11 abril 2010
Busco
Busco tu mente,
no sé dónde está.
Siento que camino
en tu dirección.
Tu puerta abierta
espera que la toque.
Mi puerta cerrada
espera que la abras.
Busco tu mente,
también busco tu cuerpo.
Busco también tu camino.
para cruzarlo al mío.
Busco tus pasos paralelos,
la línea que dibujan en el tiempo.
Busco en ti, dentro,
que por fuera está el resto.
Busco porque también
me estas buscando.
Busco y deseo encontrar
para volver a buscar
no sé dónde está.
Siento que camino
en tu dirección.
Tu puerta abierta
espera que la toque.
Mi puerta cerrada
espera que la abras.
Busco tu mente,
también busco tu cuerpo.
Busco también tu camino.
para cruzarlo al mío.
Busco tus pasos paralelos,
la línea que dibujan en el tiempo.
Busco en ti, dentro,
que por fuera está el resto.
Busco porque también
me estas buscando.
Busco y deseo encontrar
para volver a buscar
09 abril 2010
El paseo de Ella Amor
Son las 5 de la tarde y ya el sol comienza a bajar por la Avenida. Camina con dirección al Este. Todo se llena de una luz cálida, íntima, que convierte lo que toca en dorado. Una brisa fresca sopla, Ella sabe que pronto estará en casa.
Unas cuadras más para tomar el ascensor de aquella vieja construcción. Sus paredes de mosaicos son de estilo antiguo y gastado, para ella bastante familiar. Piso 1, 2, 3, la cabina se mueve. Se pregunta si será normal, se pregunta y se responde: Obvio, este ascensor es tan viejo como el edificio . Piso 15, luego 16 cuando se rompe la guaya… 14, 13, 12, 11, 10, 9 … sin parar con un estruendo horrible, dándose golpes contra las paredes, ella se aferra a las barras de metal y, flexionando las piernas, espera poder absorber parte del golpe. Su espalda presiona fuerte contra los tabiques de aquel cubículo en plena caída, esperando evitar lo que en el fondo sabe que es imposible porque, haga lo que haga, va a morir esta vez.
MadelinEva
Nov/08
Unas cuadras más para tomar el ascensor de aquella vieja construcción. Sus paredes de mosaicos son de estilo antiguo y gastado, para ella bastante familiar. Piso 1, 2, 3, la cabina se mueve. Se pregunta si será normal, se pregunta y se responde: Obvio, este ascensor es tan viejo como el edificio . Piso 15, luego 16 cuando se rompe la guaya… 14, 13, 12, 11, 10, 9 … sin parar con un estruendo horrible, dándose golpes contra las paredes, ella se aferra a las barras de metal y, flexionando las piernas, espera poder absorber parte del golpe. Su espalda presiona fuerte contra los tabiques de aquel cubículo en plena caída, esperando evitar lo que en el fondo sabe que es imposible porque, haga lo que haga, va a morir esta vez.
MadelinEva
Nov/08
05 abril 2010
Padre
La palabra en mi boca
casi no tiene sentido,
como un recuerdo perdido
desvaneciéndose,
disolviéndose ella misma en agua,
en la corriente de un río
en el que solía jugar.
Cada letra tan vacía,
puede ser leída
y aún no tiene sentido,
niega su propia existencia,
y su propósito de ser
en una palabra que expresa algo
que he extrañado tanto
y que duele tratar de recordar.
casi no tiene sentido,
como un recuerdo perdido
desvaneciéndose,
disolviéndose ella misma en agua,
en la corriente de un río
en el que solía jugar.
Cada letra tan vacía,
puede ser leída
y aún no tiene sentido,
niega su propia existencia,
y su propósito de ser
en una palabra que expresa algo
que he extrañado tanto
y que duele tratar de recordar.
Carta que no quise enviar al cielo
Eres como un virus en mi sistema.
Como una enfermedad incurable,
algo con lo que voy a morir
algo por lo que puedo morir.
Es como si mi vida después de ti
nunca pudiera ser completa.
Es que solo contigo
dejé de sentir que estaba sola.
Y ahora mi alma te extraña,
te extraña tanto,
te extraña como nunca extrañó,
así como te amó.
Nunca podré entender por qué
por qué te fuiste de mi vida.
Por qué después de haber superado
tantas cosas, tantos estados de cosas,
títulos. ánimos, deseos,
finalmente no hay ya ningún estado.
Y me duele tanto,
me duelen tanto las cosas que han pasado
y las que han dejado de pasar.
No tienes idea de cómo me duele.
No tienes idea de cómo te he echado de menos,
del hueco gigante en mi corazón,
has dejado un hueco del tamaño de mi mundo.
Solo recuerdo sentir un dolor asi
cuando sufrí mi primer abandono.
No se como superarlo.
Perderte de mi lado fue ya terriblemente doloroso
pero perderte de dentro de mí es una de las 3 peores
cosas que me han pasado hasta ahora en la vida.
Solo quisiera seguir adelante, que no me doliera.
Ojalá pueda olvidarlo,
asi como imagino lo has hecho tu,
es tu costumbre.
Caracas, Algún día que fue...
Como una enfermedad incurable,
algo con lo que voy a morir
algo por lo que puedo morir.
Es como si mi vida después de ti
nunca pudiera ser completa.
Es que solo contigo
dejé de sentir que estaba sola.
Y ahora mi alma te extraña,
te extraña tanto,
te extraña como nunca extrañó,
así como te amó.
Nunca podré entender por qué
por qué te fuiste de mi vida.
Por qué después de haber superado
tantas cosas, tantos estados de cosas,
títulos. ánimos, deseos,
finalmente no hay ya ningún estado.
Y me duele tanto,
me duelen tanto las cosas que han pasado
y las que han dejado de pasar.
No tienes idea de cómo me duele.
No tienes idea de cómo te he echado de menos,
del hueco gigante en mi corazón,
has dejado un hueco del tamaño de mi mundo.
Solo recuerdo sentir un dolor asi
cuando sufrí mi primer abandono.
No se como superarlo.
Perderte de mi lado fue ya terriblemente doloroso
pero perderte de dentro de mí es una de las 3 peores
cosas que me han pasado hasta ahora en la vida.
Solo quisiera seguir adelante, que no me doliera.
Ojalá pueda olvidarlo,
asi como imagino lo has hecho tu,
es tu costumbre.
Caracas, Algún día que fue...
Nunca más seré para ti
Memoricé cinco palabras de tu libro
a fuerza de leerlo.
Cama por cárcel,
atada de manos y de alma
al borde de tus páginas.
Tu historia comenzó con la palabra nunca,
negando tus primeras letras en mi alma.
Negando más,
negando cada eslabón del destino posible,
decretando si seré o no seré,
para qué o para quién.
Difícil cuando solo en ti acaban mis capítulos.
Nunca- más -seré -para- ti.
a fuerza de leerlo.
Cama por cárcel,
atada de manos y de alma
al borde de tus páginas.
Tu historia comenzó con la palabra nunca,
negando tus primeras letras en mi alma.
Negando más,
negando cada eslabón del destino posible,
decretando si seré o no seré,
para qué o para quién.
Difícil cuando solo en ti acaban mis capítulos.
Nunca- más -seré -para- ti.
17 marzo 2010
Tal parece que la magia
Tal parece que la magia
está tocando la puerta.
Quiere volver a mi casa,
de donde hace mucho
partió, peleada conmigo.
Voy a correr a abrirle,
no sea que se arrepienta,
la he echado de menos.
está tocando la puerta.
Quiere volver a mi casa,
de donde hace mucho
partió, peleada conmigo.
Voy a correr a abrirle,
no sea que se arrepienta,
la he echado de menos.
16 marzo 2010
Never forget
That I had to quit on you to survive your selfishness
That you pushed me away so hard I couldn´t push back anymore
That I was willing to build a life for us two
That I stood by your side no matter what
That I used to believe in our family
That I will always care about you but I just can´t deal with your humiliation
That you are still my family but I need to forgive you and you are not interested in apologize.
That I´m very sorry about what happened
That is more your lost than mine, I lost many many things before, I was almost empty
To take care of the kids cause you took them away from me
and finally
That I truly loved you very much.
That you pushed me away so hard I couldn´t push back anymore
That I was willing to build a life for us two
That I stood by your side no matter what
That I used to believe in our family
That I will always care about you but I just can´t deal with your humiliation
That you are still my family but I need to forgive you and you are not interested in apologize.
That I´m very sorry about what happened
That is more your lost than mine, I lost many many things before, I was almost empty
To take care of the kids cause you took them away from me
and finally
That I truly loved you very much.
28 febrero 2010
Volver
Estudiando mi pasado me doy cuenta de cuantas veces me ha asaltado la necesidad casi infranqueable de volver.
La palabras por sí misma habla de cosas o lugares que están puntos atrás en la línea de tiempo. Visualmente, una flecha en sentido contrario al reloj, todo lo que tenga como adjetivo la palabra contrario, pareciera ser un malo para la salud pública. Sin embargo, me cuesta dejar de mirar por encima del hombro.
En una actitud casi rebelde o, si se quiere, infantil, muchas veces he pensado:¿ por qué no volver? si aquí o allá fui feliz . Por qué no volver? ¿Qué tiene de malo querer estar otra vez con alguien o en un lugar donde todo fue felicidad, donde tuve paz, donde me sentí querida, o quizás importante? ¿Acaso no tengo derecho a repetir mis mismos triunfos, mis mismos estados de felicidad “estupidizantes”, divertidos, emocionantes?.
He deseado por horas, meses, por años simplemente volver.
Alguna vez escuché que todo esto empieza antes de salir del vientre materno. Quizás no quería en principio regresar a este mundo y por eso se la puse difícil a los médicos que luchaban contra mi gran cabeza y mi gran cuerpo tratando de no salir de dentro de mi madre. “¡Forceps!, habrá pedido aquel Dr. mientras yo luchaba por mantenerme ahí dentro, tan tranquila, cómoda y protegida. Y son estas tres, palabras claves en mi vida.
No he hecho más que tratar de reproducir esas condiciones durante 33 años. Unas veces con más éxito que otras y en diferentes etapas del juego, armo mi inconsciente, consciente, o más bien, asumida o no asumida estrategia para crear en cada momento posible un clon situacional del vientre materno. Es así como desde el mismo momento en que nací me he dedicado a tratar de regresar.
Reconozco que muchas veces, he sido muy necia y obstinada al respecto. Año tras año, revisando mis pasados capítulos, la vida me manda señales de algo que en perfecto criollo podría traducirse como “pa´ lante es pa´lla”. Y me recuerdo diciendo muchas veces, pensando y sintiendo que mi vida “es como si yo fuera un carro que viene por una calle y está entrando a la autopista. Y que de pronto se encuentra con un montón de otros carros que van rápido, que van muy apurados, que no me dejan pasar y que una vez en la vía, me presionan, me hacen cambio de luces, y eventualmente, se me lanzan encima y me sacan del camino, doy 3 vueltas en el aire y cuando caigo, por fortuna o desgracia, mi carro aún funciona, así que debo entrar en la autopista, una vez más, con el auto golpeado, para poder llegar a algún lugar donde pueda repararlo”, es decir, nadie me salva de la autopista pero yo lo que quiero es irme a casa, donde no hay gente mala que me saque de la vía. Aún en shock por el golpe, la realidad de que el tiempo corre siempre a la derecha, me da una cachetada, me despierta y me hace funcionar, aunque no necesariamente aprender.
Y es esa otra palabra clave: aprender. Porque solo para eso corre mi tiempo. Y yo por necia y obstinada, como dije antes, tomo caminos largos y penosos para llegar al mismo sitio, al mismo lugar donde la rueda de la vida me dice que la única manera de volver es completando el camino y el camino es hacia adelante. Me tomó 32 años aceptarlo, porque el año 33 ha sido un año de tantas vueltas en el aire, de tantas piezas perdidas. Un año en el que el gps ya no sirve y solo me quedan, la vieja manera de los navegantes como recurso viable para guiarme, seguir las estrellas en el cielo para saber en donde estoy y hacia donde debo ir.
Pasadas las más recientes estrellas, esta mañana, después de uno de esos sueños, esclarecedores, de esos que me hablan de mí misma, de esos que este año han sido casi cotidianos para mí, me doy permiso para asumir que sí anhelo y deseo regresar, pero que no puedo hacerlo por un camino que no existe, que se ha deshecho a pies con cada paso y por eso se llama pasado. Que sólo puedo hacerlo construyendo mi propio sendero, hacia adelante y hacia arriba, porque de allá vengo y allá debo volver.
Una solitaria mañana febrero.
La palabras por sí misma habla de cosas o lugares que están puntos atrás en la línea de tiempo. Visualmente, una flecha en sentido contrario al reloj, todo lo que tenga como adjetivo la palabra contrario, pareciera ser un malo para la salud pública. Sin embargo, me cuesta dejar de mirar por encima del hombro.
En una actitud casi rebelde o, si se quiere, infantil, muchas veces he pensado:¿ por qué no volver? si aquí o allá fui feliz . Por qué no volver? ¿Qué tiene de malo querer estar otra vez con alguien o en un lugar donde todo fue felicidad, donde tuve paz, donde me sentí querida, o quizás importante? ¿Acaso no tengo derecho a repetir mis mismos triunfos, mis mismos estados de felicidad “estupidizantes”, divertidos, emocionantes?.
He deseado por horas, meses, por años simplemente volver.
Alguna vez escuché que todo esto empieza antes de salir del vientre materno. Quizás no quería en principio regresar a este mundo y por eso se la puse difícil a los médicos que luchaban contra mi gran cabeza y mi gran cuerpo tratando de no salir de dentro de mi madre. “¡Forceps!, habrá pedido aquel Dr. mientras yo luchaba por mantenerme ahí dentro, tan tranquila, cómoda y protegida. Y son estas tres, palabras claves en mi vida.
No he hecho más que tratar de reproducir esas condiciones durante 33 años. Unas veces con más éxito que otras y en diferentes etapas del juego, armo mi inconsciente, consciente, o más bien, asumida o no asumida estrategia para crear en cada momento posible un clon situacional del vientre materno. Es así como desde el mismo momento en que nací me he dedicado a tratar de regresar.
Reconozco que muchas veces, he sido muy necia y obstinada al respecto. Año tras año, revisando mis pasados capítulos, la vida me manda señales de algo que en perfecto criollo podría traducirse como “pa´ lante es pa´lla”. Y me recuerdo diciendo muchas veces, pensando y sintiendo que mi vida “es como si yo fuera un carro que viene por una calle y está entrando a la autopista. Y que de pronto se encuentra con un montón de otros carros que van rápido, que van muy apurados, que no me dejan pasar y que una vez en la vía, me presionan, me hacen cambio de luces, y eventualmente, se me lanzan encima y me sacan del camino, doy 3 vueltas en el aire y cuando caigo, por fortuna o desgracia, mi carro aún funciona, así que debo entrar en la autopista, una vez más, con el auto golpeado, para poder llegar a algún lugar donde pueda repararlo”, es decir, nadie me salva de la autopista pero yo lo que quiero es irme a casa, donde no hay gente mala que me saque de la vía. Aún en shock por el golpe, la realidad de que el tiempo corre siempre a la derecha, me da una cachetada, me despierta y me hace funcionar, aunque no necesariamente aprender.
Y es esa otra palabra clave: aprender. Porque solo para eso corre mi tiempo. Y yo por necia y obstinada, como dije antes, tomo caminos largos y penosos para llegar al mismo sitio, al mismo lugar donde la rueda de la vida me dice que la única manera de volver es completando el camino y el camino es hacia adelante. Me tomó 32 años aceptarlo, porque el año 33 ha sido un año de tantas vueltas en el aire, de tantas piezas perdidas. Un año en el que el gps ya no sirve y solo me quedan, la vieja manera de los navegantes como recurso viable para guiarme, seguir las estrellas en el cielo para saber en donde estoy y hacia donde debo ir.
Pasadas las más recientes estrellas, esta mañana, después de uno de esos sueños, esclarecedores, de esos que me hablan de mí misma, de esos que este año han sido casi cotidianos para mí, me doy permiso para asumir que sí anhelo y deseo regresar, pero que no puedo hacerlo por un camino que no existe, que se ha deshecho a pies con cada paso y por eso se llama pasado. Que sólo puedo hacerlo construyendo mi propio sendero, hacia adelante y hacia arriba, porque de allá vengo y allá debo volver.
Una solitaria mañana febrero.
13 febrero 2010
Lo que dijo Buda
"Todo fluye, todo se diluye; lo que tiene principio tiene fin, lo nacido muere y lo compuesto se descompone. Todo es transitorio, insustancial y, por tanto, insatisfactorio. No hay nada fijo de qué aferrarse."
"Todo esfuerzo por aferrarnos nos hará desgraciados, porque tarde que temprano aquello a lo que nos aferramos desaparecerá y pasará. Ligarse a algo transitorio, ilusorio e incontrolable es el origen del sufrimiento. Todo lo adquirido puede perderse, porque todo es efímero. El apego es la causa del sufrimiento."
- Buddha.
"Todo esfuerzo por aferrarnos nos hará desgraciados, porque tarde que temprano aquello a lo que nos aferramos desaparecerá y pasará. Ligarse a algo transitorio, ilusorio e incontrolable es el origen del sufrimiento. Todo lo adquirido puede perderse, porque todo es efímero. El apego es la causa del sufrimiento."
- Buddha.
Me lo dijo Buda
Hoy estuve pensando que hay cosas que van más allá de la capacidad de arrepentirse, o del derecho que tiene cada quién de hacerlo. Hace años forma parte de mi discurso personal, el No-Arrepentimiento como política de vida. Quizás porque el Dalai Lama, hombre muy sabio, me instruyó un tiempo acerca de la existencia del sufrimiento, la aceptación de los hechos sin juicio de por medio y por supuesto, sobre la causa del dolor: el deseo.
Es cuando vuelve la rueda a pasar por el arrepentimiento. Es un círculo, como el Karma. Porque siempre deseo y deseo y deseo y deseo. Es como un vicio. Una adicción. Desear, lo que tienes y lo que no. Lo que tuviste y lo que tendrás. Siempre hay como dos caras de la moneda, y todas llevan finalmente a querer tener. Cuando en realidad nunca tenemos nada, nada más que nosotros mismos. Nunca tenemos a nadie más que a nosotros mismos.
Con este último concepto, reconozco que me ha sido dificil lidiar. Porque existe también un término en algunos de los libros que leí cuando era casi una niña y pedí ayuda al universo. La palabra viene siendo nada más y nada menos que Ilusión. Viene de todos los colores, tamaños y sabores. Nos hace pensar como si todo alrededor fueran espejismos, o quizás lo son. Pero nos hace pensar, que son reales también, allí está el problema.
Porque nada es realmente real más allá del presente y la ilusión no existe en el presente, no sabe alimentarse de esa materia. Se nutre del pasado y quiere alimentarse del futuro que nunca llega, que siempre está sujeto a cada una de las decisiones del momento presente. Es decir, está sometida a nuestra propia fábrica infinita de pasados. Algunos de los cuales, bajo los efectos del deseo y de la ilusión parecen ir, como dije en principio, más allá del arrepentimiento, para devenir en ninguna otra cosa que sufrimiento. Me lo dijo Buda y nunca le presté mucha atención.
Es cuando vuelve la rueda a pasar por el arrepentimiento. Es un círculo, como el Karma. Porque siempre deseo y deseo y deseo y deseo. Es como un vicio. Una adicción. Desear, lo que tienes y lo que no. Lo que tuviste y lo que tendrás. Siempre hay como dos caras de la moneda, y todas llevan finalmente a querer tener. Cuando en realidad nunca tenemos nada, nada más que nosotros mismos. Nunca tenemos a nadie más que a nosotros mismos.
Con este último concepto, reconozco que me ha sido dificil lidiar. Porque existe también un término en algunos de los libros que leí cuando era casi una niña y pedí ayuda al universo. La palabra viene siendo nada más y nada menos que Ilusión. Viene de todos los colores, tamaños y sabores. Nos hace pensar como si todo alrededor fueran espejismos, o quizás lo son. Pero nos hace pensar, que son reales también, allí está el problema.
Porque nada es realmente real más allá del presente y la ilusión no existe en el presente, no sabe alimentarse de esa materia. Se nutre del pasado y quiere alimentarse del futuro que nunca llega, que siempre está sujeto a cada una de las decisiones del momento presente. Es decir, está sometida a nuestra propia fábrica infinita de pasados. Algunos de los cuales, bajo los efectos del deseo y de la ilusión parecen ir, como dije en principio, más allá del arrepentimiento, para devenir en ninguna otra cosa que sufrimiento. Me lo dijo Buda y nunca le presté mucha atención.
Metáfora histórico-afectiva
Creo que comenzaré a pensar que toda aquella historia era cierta. No se por que se siguen una a la otra en ires y venires de mi vida. Hace tantos años, una tras la otra. Entradas y salidas. Blancos y negros dolores alegrías. Tan dicotómicas, tan alto contraste que se han vuelto, tan digitales, pero ahí siguen, una detrás de la otra, ceros y unos, blancos y negros en mi vida.
Un día llega para quedarse, para tatuarme su nombre en la espalda, detrás del corazón. Donde no pueda verlo pero aun así me siga. Un día, busca la llave, quiere salir corriendo por la puerta, cerrarla y nunca mas abrirla. Y como un genio que en vez de salir entra a la botella, llega la otra, para ser como el aire que respiro. Todos los días, todos mis días entrando por mi nariz, inundando mi sangre, mi cerebro.
Pido ayuda al cielo, para no ser tan feliz y el cielo llega. A rescatarme, siempre, detrás de mí, con la llave en la mano, integrada con los poros de mi espalda. Empujando, un paso a la vez, a veces 7, a veces diez menos de la cuenta. Afuera no hay aire, podría respirar lo que quisiera, incluida su piel.
Intoxicada, de tanta codicia de aire, caigo tendida al suelo, se cierra la puerta, se pierden las llaves de repuesto. Se me cerro la reja, la ventana esta abierta. Es como una cárcel, de la que no puedo escapar y a la que tampoco me puedo acostumbrar. Ya no tengo fuerzas para abrir la puerta, nise quien tiene la llave, ni tengo aire para respirar, ni se, si en realidad es aire lo que necesito, o es un cable de 200 megavatios de voltaje, conectado directo a mi cerebro, conectado directo al corazón. Donde secretamente hay una copia mal hecha de la llave, de la puerta, de la casa, de la ventana abierta, que tengo que cerrar porque el aire debe acabarse para que yo pueda morir y algún día nacer de nuevo. Sin tatuajes.
Un día llega para quedarse, para tatuarme su nombre en la espalda, detrás del corazón. Donde no pueda verlo pero aun así me siga. Un día, busca la llave, quiere salir corriendo por la puerta, cerrarla y nunca mas abrirla. Y como un genio que en vez de salir entra a la botella, llega la otra, para ser como el aire que respiro. Todos los días, todos mis días entrando por mi nariz, inundando mi sangre, mi cerebro.
Pido ayuda al cielo, para no ser tan feliz y el cielo llega. A rescatarme, siempre, detrás de mí, con la llave en la mano, integrada con los poros de mi espalda. Empujando, un paso a la vez, a veces 7, a veces diez menos de la cuenta. Afuera no hay aire, podría respirar lo que quisiera, incluida su piel.
Intoxicada, de tanta codicia de aire, caigo tendida al suelo, se cierra la puerta, se pierden las llaves de repuesto. Se me cerro la reja, la ventana esta abierta. Es como una cárcel, de la que no puedo escapar y a la que tampoco me puedo acostumbrar. Ya no tengo fuerzas para abrir la puerta, nise quien tiene la llave, ni tengo aire para respirar, ni se, si en realidad es aire lo que necesito, o es un cable de 200 megavatios de voltaje, conectado directo a mi cerebro, conectado directo al corazón. Donde secretamente hay una copia mal hecha de la llave, de la puerta, de la casa, de la ventana abierta, que tengo que cerrar porque el aire debe acabarse para que yo pueda morir y algún día nacer de nuevo. Sin tatuajes.
12 febrero 2010
Yo a través del Espejo
Imagino que es difícil de entender. Hace tiempo se que nadie puede llegar a sentir en la piel de alguien más, así como tampoco pensar con su cabeza, pero si por algo más que un simple gesto de condescendencia, alguna vez alguien se pusiera en el lugar del otro en el momento adecuado, o por lo menos en el momento justo, quizás el mundo sería un lugar mejor.
Es muy duro llamar a alguien alguna cosa en su cara. Muy duro por descaro, más que por sentimiento. Porque al decirle a alguien que es algo, en principio tenemos que saber de qué estamos hablando, lo que quizás indique que "cojeamos de la misma pata". O por lo menos que lo hemos hecho alguna vez.
Entonces cuando todas las patas de las mesas sirven para lo mismo, cuando todos hemos sido todo alguna vez, si en realidad nuestra historia en común es más parecida de lo que realmente admitimos, surge la paradoja en la que, ni nos entendemos porque no somos los mismos, ni podemos dejar de entendernos porque si no hubiésemos sido lo mismo no podríamos saberlo.
Tiene que ver con aquello que llamaban "hacer proyecciones". Aquí podría colarse entre mis líneas una vieja conocida, la culpa. Culpa por saber lo que se que no quiero que me hagan, porque quizás lo he hecho antes. Culpa por ser lo que acuso a otros de ser en mi perjuicio, porque indudablemente, en algún episodio de mi vida, lo he sido también.
¿Que viene después?¿Culpar a alguien de mi culpa, abandonar a alguien porque he sido abandonada, lamentarme de mis historias porque otros se han lamentado pro tenerme en las suyas, amar a alguien porque he sido amada, que me odien porque alguna vez odie? Cada acción, tantas como células, cada reacción, tantas como células, que además se reproducen.
Una cadena de hechos, que te mantiene aferrado al próximo eslabón del dolor. Más bien al anterior, porque rara vez ese tipo de cosas está fundamentada en el futuro. Ni que lo esté, porque así como el pasado, tampoco existe. Mejor soltar la cadena, el eslabón, el pasado, el futuro, abrir el alma, estar alertas, mirar adentro, mirar ahora y aprender de eso.
Es muy duro llamar a alguien alguna cosa en su cara. Muy duro por descaro, más que por sentimiento. Porque al decirle a alguien que es algo, en principio tenemos que saber de qué estamos hablando, lo que quizás indique que "cojeamos de la misma pata". O por lo menos que lo hemos hecho alguna vez.
Entonces cuando todas las patas de las mesas sirven para lo mismo, cuando todos hemos sido todo alguna vez, si en realidad nuestra historia en común es más parecida de lo que realmente admitimos, surge la paradoja en la que, ni nos entendemos porque no somos los mismos, ni podemos dejar de entendernos porque si no hubiésemos sido lo mismo no podríamos saberlo.
Tiene que ver con aquello que llamaban "hacer proyecciones". Aquí podría colarse entre mis líneas una vieja conocida, la culpa. Culpa por saber lo que se que no quiero que me hagan, porque quizás lo he hecho antes. Culpa por ser lo que acuso a otros de ser en mi perjuicio, porque indudablemente, en algún episodio de mi vida, lo he sido también.
¿Que viene después?¿Culpar a alguien de mi culpa, abandonar a alguien porque he sido abandonada, lamentarme de mis historias porque otros se han lamentado pro tenerme en las suyas, amar a alguien porque he sido amada, que me odien porque alguna vez odie? Cada acción, tantas como células, cada reacción, tantas como células, que además se reproducen.
Una cadena de hechos, que te mantiene aferrado al próximo eslabón del dolor. Más bien al anterior, porque rara vez ese tipo de cosas está fundamentada en el futuro. Ni que lo esté, porque así como el pasado, tampoco existe. Mejor soltar la cadena, el eslabón, el pasado, el futuro, abrir el alma, estar alertas, mirar adentro, mirar ahora y aprender de eso.
10 febrero 2010
La última vez
Lo había olvidado.
Nada de mí quería recordarte.
Los poros de mi piel tienen la más fina memoria,
la más obsesiva, la más radical forma de recordar.
Hábito por naturaleza compulsivo de revivir hasta que ya no huelan,
sepan o se sientan los recuerdos, por mera sobrecarga,
por incapacidad final de los sentidos.
Borradas, desterradas fueron de mi conciencia
tus gotas de sudor sobre mi espalda,
cayendo impunes, mientras robaban tiempo a los relojes
para entregarlos como valiente justiciero
a aquel amor que solo de tiempo robado podía alimentarse.
Puntos de luz
fueron desapareciendo de detrás de mis párpados,
desdibujando la imagen que con los ojos cerrados
tomaba forma por entre los sonidos.
Puntos de vista que sería imposible recordar
si nuestras cercanías
no hubiesen expandido toda mi alma por esa habitación,
toda mi alma,
llenando aquel espacio negativo
que rodeaba dos cuerpos una vez más,
la última vez.
Nada de mí quería recordarte.
Los poros de mi piel tienen la más fina memoria,
la más obsesiva, la más radical forma de recordar.
Hábito por naturaleza compulsivo de revivir hasta que ya no huelan,
sepan o se sientan los recuerdos, por mera sobrecarga,
por incapacidad final de los sentidos.
Borradas, desterradas fueron de mi conciencia
tus gotas de sudor sobre mi espalda,
cayendo impunes, mientras robaban tiempo a los relojes
para entregarlos como valiente justiciero
a aquel amor que solo de tiempo robado podía alimentarse.
Puntos de luz
fueron desapareciendo de detrás de mis párpados,
desdibujando la imagen que con los ojos cerrados
tomaba forma por entre los sonidos.
Puntos de vista que sería imposible recordar
si nuestras cercanías
no hubiesen expandido toda mi alma por esa habitación,
toda mi alma,
llenando aquel espacio negativo
que rodeaba dos cuerpos una vez más,
la última vez.
03 febrero 2010
ENTRE SILENCIO Y SILENCIO
Pienso en los absurdos. En los años que pasan las personas buscando cosas que otros tienen y no valoran. Cosas tan diferentes como la libertad, la alegria, la verdad, los lugares bonitos, un amor comprometido, las oportunidades, las razones para vivir, un huequito en el mundo, y pare Usted de contar. Me resulta inquietante que solo baste el miedo y la falta de compromiso con uno mismo para perder todas y cada una de esas cosas. Realmente me resulta inquietante. Porque a mi alrededor caen y caemos como moscas, víctimas y victimarios de "aquello que podría salir mal¨. Termina uno caminando sobre los escombros de ese camino al infierno, lleno de buenas intenciones, del que habla alguna canción. Sin muchas ganas de construir porque el suelo no está limpio, o porque antes de sucumbir ante el perenne miedo humano, todo era muy bonito y también cierto.
Es así como de mañana en mañana amanezco entre silencio y silencio, entre abrumada por la cantidad de escombros y aliviada por la sencilla aceptación, casi budista, de cualquier circunstancia y de sus consecuencias. Y eventualmente agradezco con toda sinceridad que el tiempo siempre corra hacia adelante y que aún pueda yo seguir decidiendo, aunque no sea lo mejor que se hacer.
Caracas, un día de febrero de 2010
Es así como de mañana en mañana amanezco entre silencio y silencio, entre abrumada por la cantidad de escombros y aliviada por la sencilla aceptación, casi budista, de cualquier circunstancia y de sus consecuencias. Y eventualmente agradezco con toda sinceridad que el tiempo siempre corra hacia adelante y que aún pueda yo seguir decidiendo, aunque no sea lo mejor que se hacer.
Caracas, un día de febrero de 2010
19 enero 2010
Hacer cuentos de hadas...
Hay sentimientos que desconozco y que estoy profundamente agradecida de desconocer.
Sin embargo, a punta de empatía, muchas veces trago grueso de si quiera pensar en situaciones que se presentan en la vida de seres con los que comparto mi camino y en las de muchos otros con los que solo comparto lo que llamamos mundo.
Mi cabeza puede ser calificada de obsesiva. Tiene una tendencia irreprimible a repetir una y otra vez imágenes, reales o ficticias de todo aquello que se imprime en mi alma. Y hoy, como muchas otras veces, como toda esta semana, como muchos de mis años, revivo películas que ni he vivido. Con una sensación de vacío en el estómago y corazón arrugado. Porque no imagino lo injusto, lo indignante que pueden llegar a ser algunas infortunadas coincidencias, algunas despreciables circunstancias.
Siempre esa sensiblidad respecto al alma e intenciones de los otros me ha llevado a ser muy descconfiada, o muy sobreprotectora. Y en este último papel. nadie imagina cuanto desearía poder decir una palabra que borrara la carga siniestra de las historias de mis amados para convertirlas en cuentos de hadas. En recuerdos llenos de amor y de sonrisas.
Sin embargo, a punta de empatía, muchas veces trago grueso de si quiera pensar en situaciones que se presentan en la vida de seres con los que comparto mi camino y en las de muchos otros con los que solo comparto lo que llamamos mundo.
Mi cabeza puede ser calificada de obsesiva. Tiene una tendencia irreprimible a repetir una y otra vez imágenes, reales o ficticias de todo aquello que se imprime en mi alma. Y hoy, como muchas otras veces, como toda esta semana, como muchos de mis años, revivo películas que ni he vivido. Con una sensación de vacío en el estómago y corazón arrugado. Porque no imagino lo injusto, lo indignante que pueden llegar a ser algunas infortunadas coincidencias, algunas despreciables circunstancias.
Siempre esa sensiblidad respecto al alma e intenciones de los otros me ha llevado a ser muy descconfiada, o muy sobreprotectora. Y en este último papel. nadie imagina cuanto desearía poder decir una palabra que borrara la carga siniestra de las historias de mis amados para convertirlas en cuentos de hadas. En recuerdos llenos de amor y de sonrisas.
20 diciembre 2009
deseo ardiente
En algun lugar de mi
tengo la esperanza de que
este anio que viene
se acabe este peo...
definitivamente
Lo deseo de todo corazon
porque es un ya es un asunto
de supervivencia.
tengo la esperanza de que
este anio que viene
se acabe este peo...
definitivamente
Lo deseo de todo corazon
porque es un ya es un asunto
de supervivencia.
07 diciembre 2009
GAME OVER
Se acabó el partido,
nunca fue un juego para mi,
como una vez me dijiste,
de igual modo ganaste.
Quisiera decir que el fin
justifica los medios,
pero hay medios de medios,
que los fines no merecen.
nunca fue un juego para mi,
como una vez me dijiste,
de igual modo ganaste.
Quisiera decir que el fin
justifica los medios,
pero hay medios de medios,
que los fines no merecen.
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